Los CBMS conviven tranquilamente en su cueva, pero si salen poco de ésta, es debido a los peligros constantes que existen fuera de ella. Hay varias especies que se alimentan de estos primitivos seres y con los que tienen feroces luchas por la supervivencia, en contra de la madre naturaleza, que intenta seguir su camino.
Uno de ellos es el congrio iñaki. Éste se pasa el día en los corales del Bardenas, comiendo y bebiendo todo el coral que puede. Al principio puede ser una especie pacífica y cordial, pero cuando se pone ciego a coral, se vuelve agresivo en contra de nuestros amigos. Alguna vez ha conseguido colarse en la cueva para atacarnos, pero gracias a que somos un gran número, hemos conseguido despachar al congrio iñaki, eso sí, siempre permanecemos alerta.
Los otros devoradores de CBMS que hacen peligrar nuestra existencia son los tiburones municipales. Estos nos han dado más de un susto en nuestro arrecife de mont mendaur. Cada vez que se pasean, todo se queda desierto, la estrellas de mar de la cueva de enfrente fueron los ultimos en sufrir su ataque. Nosotros, gracias a nuestro instinto y nuestra puerta de algas de metal, no pudieron entrar en la cueva, pero el pánico se sintió por toda ésta, ya que había CBMS que poseían una especie de placton prohibido. Pero al final todo quedó en un susto y no entraron en la cueva.
Por último, el peor enemigo de los CBMS. No es otro que el calamar skiner. Famoso por devorar a los anteriores inquilinos de la cueva. Vive en una gruta encima de nosotros. Tenemos que andar con mucho cuidado, ya que han sido varias las peleas con este monstruo de las profundidades. Una vez nos tocó ir a su gruta a por nuestro balón perdido, y desde entonces apenas hemos vuelto a saber de él. Mejor, su hambre voraz nos hace estar siempre alerta, siempre será el peligro de los peligros.
Así es la madre naturaleza en el arrecife de mont mendaur. Un saludo
lunes, 24 de septiembre de 2007
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1 comentario:
prooobando mi kuenta!
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